El administrador y su entorno en las copropiedades
Algo importante que en ocasiones algunos administradores no tienen en cuenta es el entorno de su sitio de trabajo. Por tiempo, por desinterés o por falta de conciencia social se olvidan de que al manejar comunidades deben tener en cuenta todo lo que le rodea
Algo importante que en ocasiones algunos administradores no tienen en cuenta es el entorno de su sitio de trabajo. Por tiempo, por desinterés o por falta de conciencia social se olvidan de que al manejar comunidades deben tener en cuenta todo lo que le rodea, como el parque, estado de las calles, movilidad y la seguridad. Porque es obvio nadie quiere vivir en un sitio inseguro.
Por lo anterior, el administrador debe movilizar todo lo que esté a su alcance para lograr que las autoridades locales realicen los trabajos necesarios para mejorar el entorno del edificio o conjunto, como por ejemplo la reparación de semafaros, calles, andenes o parques.
Cuándo el administrador logra realizar estas mejoras y cambios, con su trabajo y el de los administradores vecinos junto con su Consejo, la gente circula alegre y optimista, las copropiedades se valorizan y es más fácil concientizar las comunidades para que valoren sus copropiedades y defiendan su inversión.
Esas mejoras las hacen administradores líderes, que piensan y actúan con altruismo y conciencia, que se entregan con amor, con pasión y dedicación a las comunidades pensando en dejar algo a esas personas que han confiado en él, en sus conocimientos, en su experiencia y sabiduría, por encima del afán de lucro personal.
Todo administrador de Propiedad Horizontal debe tener entre sus premisas y filosofía de trabajo éste pensamiento: qué voy a dejar a ésta comunidad, cómo contribuiré para una mejor sociedad, un barrio mejor, una mejor ciudad, un mejor país?...
“La vida es lucha”, decía Unamuno y quienes trabajamos y vivimos en propiedad horizontal, sí que sabemos de ello ya que todos los días encontramos tropiezos, intrigas, problemas y la gran satisfacción es cómo los sacamos adelante positivamente, sin caer ni desalentarnos.
Redactado por: Luis Alberto Pachón